El estudio de los textos antiguos nos brinda la posibilidad de comprender como era el puente que unia la ciencia de la antiguedad,con la actual.Y digo ciencia no "magia",pues,la magia ancestral era ciencia...el puente fue roto pero solo en partes,podemos reconstruirlo y ese es mi trabajo
Mostrando entradas con la etiqueta La Sociedad de Thule. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Sociedad de Thule. Mostrar todas las entradas
miércoles, 16 de enero de 2013
¿Que buscaba Otto Rahn......?
OTTO RAHN: LAS CONEXIONES ENTRE CATARISMO Y NAZISMO
Otto Rhan.
UNA DE LAS FIGURAS que más fascinación ha ejercido en relación al mundo “neocátaro” es Otto Rahn, que buscó el Santo Grial en la fortaleza de Montségur. Miembro de las SS que acabó expulsado de sus filas, dejó una obra escrita breve pero influyente en el entorno hitleriano al amalgamar nazismo y catarismo. Sabemos muy poco de él, pues su trayectoria está rodeada de toda suerte de especulaciones. Y es que su personalidad fue harto chocante: francófilo y al parecer homosexual, se desenvolvió en un universo nazi pangermánico y exaltador de la virilidad.
Así las cosas, los interrogantes sobre Rahn son numerosos, abarcan todos los órdenes de su vida y tienen difícil respuesta con las fuentes disponibles: ¿Fue un estudioso del catarismo o lo empleó como pretexto para labores de espionaje? ¿Actuó como un nazi convencido o su condición de homosexual y la falta de medios le llevaron a las filas de las SS? ¿Murió en 1939 o se orquestó una farsa para “blanquear” sus supuestos ancestros judíos? Al margen de sus móviles, sabemos con certeza que nazificó el catarismo y mereció la atención y la complacencia del máximo dirigente de las SS, Heinrich Himmler.
De Monsalvat a Montségur
Rahn nació en Michelstadt en 1904, en el seno de una familia provinciana muy religiosa. Desde su primera juventud ambicionó ser un gran escritor y en 1930 viajó a París, en busca de fortuna en el mundo del cine y para continuar su tesis doctoral sobre el poeta Wolfram von Eschenbach (¿1170-1220?). Fue su curiosidad por su obra Perceval la que le llevó al mundo cátaro, al aludir a la existencia del Grial en un lugar llamado Mountsalvatsche, bajo la influencia de El cuento del Grial, del escritor francés del siglo XII Chrètien de Troyes. A su vez, Richard Wagner (1813-1883) se inspiró en Perceval al escribir su drama Parsifal, que situó la leyenda del Grial en Montsalvat, en los Pirineos. Se abrió así una brecha que condujo a Rahn a identificar Mountsalvatsche y Montsalvat con el Montségur occitano y a los cátaros con los custodios del Grial.
Monsegur
Instalado en la capital francesa con pocos recursos, Rahn frecuentó medios bohemios esotéricos que avivaron su interés por el catarismo. Y en 1931, viajó por el sur de Francia y contactó con Antonin Gadal, que poseía un museo cátaro y una extensa librería sobre el tema y era miembro de una sociedad de Amigos de Montségur y el Grial. Esta entidad -expone Peter Levenda en su estudio sobre nazismo y ocultismo Unholy Alliance (1995)- estaba convencida de que existía una conexión entre el movimiento cátaro y los romances sobre el Grial. Asimismo, el joven germano trabó estrecha relación con la condesa Myrianne de Pujol-Murat, descendiente de la condesa cátara Esclarmunda de Foie (1155-1240).
Obra en la que Rhan germanizó al catarismo.
Rahn, sin embargo, tuvo que regresar a su país al ser sospechoso de practicar espionaje (aunque sus erráticas andanzas no parecen cooroborarlo) y en 1933 plasmó sus tesis sobre los cátaros en Cruzada contra el Grial. Conoció entonces una lenta aproximación al entorno de Himmler que le animó a seguir sus indagaciones. Una vez más, es difícil dilucidar las claves de la carrera de Rahn en medios hitlerianos, aunque sabemos que contó con el beneplácito del influyente Karl Maria Wiligut (considerado como el “Rasputín” de Himmler). Éste pertenecía a la galaxia de los “ariosofistas” (exaltados nacionalistas que preconizaban la existencia de una antigua raza aria) y manifestaba tener una “memoria ancestral” que le permitía captar las andanzas de sus antepasados teutones miles de años atrás. Afirmaba que la Cristiandad había sido invención germánica, incluyendo la Biblia. Sus teorías le ganaron la confianza de un crédulo Himmler, que le convirtió en asesor áulico al organizar la Anhenerbe (“Memoria ancestral”), una entidad de las SS que debía rastrear huellas arias a través del planeta en la que convergieron expertos y lunáticos.
La germanización de los cátaros
Rahn formó parte de este tinglado en el que sus teorías sobre el Grial –como era de preveer- hallaron un campo fértil para arraigar y dar un paso adelante: “germanizar” el catarismo. En 1937 Rahn lo hizo en La corte de Lucífer, complaciendo a Himmler hasta el punto de que éste regaló a Adolf Hitler una lujosa edición de la obra por su cumpleaños.
En ella Rahn exponía que los cátaros no consideraban a Lucífer el maligno, sino todo lo contrario. Le percibían como Luzbel, el portador de la Luz, y le asimilaban con el Norte, diferenciándole del maligno Satán, identificado con el Sur. En esta cosmovisión, el Grial era una piedra preciosa caída de la Corona de Lucífer de la que la Iglesia se había apropiado y convertido en símbolo cristiano (el cáliz que sostiene Jesús). Asimismo hizo al monasterio benedictino de Montserrat depositario del Santo Grial. Ateniéndonos a lo expuesto, no es de extrañar la célebre visita que Himmler y su séquito realizaron al cenobio catalán en octubre de 1940.
Castillo cátaro de Montsegur.
El resultado de esta lectura cátara de Rahn era una mutación de papeles: ahora los herejes encarnaban una rebelión espiritual contra Roma y Jerusalén, y los cruzados eran servidores de un Satán identificado con la Iglesia católica y, en sentido amplio, con la cultura judeocristiana, señala su biógrafo Mario Baudino (Il mito che uccide, 2004). En este aspecto, la visión de los “perfectos” de Rahn sintonizaba con las teorías raciales hitlerianas, ya que la cruzada anticátara se insertaba en un intento de los hombres del Sur por asaltar al Norte y acabar con los cátaros, que conservaban una memoria ancestral de sus orígenes nórdicos.
¿Asesinato, suicidio o… resurrección?
En marzo de 1939 Rahn fue expulsado de las SS y, siguiendo a la germanista Roser Sala Rose (Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo, 2003), ello obedeció a su homosexualidad, a problemas con la bebida y a sus dudas sobre el sistema nazi. Se especula al respecto que el buscador del Grial pasó un cuatrimestre en el campo de Dachau en 1937 como guardián en sanción por su adicción al alcohol, y quizá reflexionó sobre las similitudes entre el sistema punitivo nazi y el que conocieron los herejes occitanos, aunque ello es pura especulación. Igualmente, el 9 de noviembre de 1938 se desencadenó la “noche de los cristales rotos”, que marcó el inicio de los pogromos antisemitas. ¿Cobró conciencia Rahn de haber obrado al servicio de un Estado criminal? También llama la atención de que fue apartado de las SS al mismo tiempo que Wiligut: ¿Compartieron ambos algún secreto?
En todo caso, poco sabemos de sus últimos días y el mes de mayo de ese año fue hallado su cadáver en los Alpes austriacos, en el monte Kufstein. Aparentemente se suicidó por sobredosis de somníferos, pero su muerte –como todo lo que rodea a Rhan- ha merecido teorías imaginativas y se han disparado las especulaciones. De este modo, su fallecimiento se ha atribuido a la intervención de oficiales de la Wehrmacht o a una orden de suicidio. Por otra parte, se ha apuntado que Rahn habría tenido antecedentes familiares judíos y para “blanquearlos” las SS urdieron una “falsa muerte”. Después de ésta, Otto Rahn adoptó la identidad de Rudolf Rahn, último embajador plenipotenciario alemán en Italia. Ernesto Milá, en Nazismo y esoterismo (s. a.; versión francesa de 1990), apunta que tal tesis es verosímil.
Karl Maria Wiligut, el “Rasputín” de Himmler.
En definitiva, Rahn y su catarismo nazi han acabado por conformar un juego de muñecas rusas: si abrimos la mayor con su efigie, en su interior hallamos otras más pequeñas de Himmler y Wiligut, dramaturgos y trovadores atraídos por Grial, estudiosos y bohemios del mundo cátaro. Las figurillas explican la obra de Rahn a la vez que le rodean de un halo enigmático que le convierte en “héroe del ocultismo”, en expresión de su biógrafo Baudino. Rhan contribuyó a ello en la medida que se forjó una identidad heterodoxa: “Mis antepasados más remotos fueron paganos; los más recientes, herejes”, escribió en La Corte de Lucífer.
Publicado en su versión inicial como “¿Qué se esconde tras el catarismo nazi?”, Especial Clío, 1 (marzo 2009), pp. 100-101.
¿Que era la sociedad de Thule?
La Sociedad Thule (en alemán Thule-Gesellschaft), originalmente Grupo de Estudio de la Antigüedad Alemana (Studiengruppe für germanisches Altertum) fue un grupo ocultista, racista1 y völkisch de Múnich, notable principalmente por ser la organización que patrocinó al Deutsche Arbeiterpartei (DAP), más tarde transformado por Adolf Hitler en el Partido nazi.
El principal interés de la Sociedad Thule fue una reivindicación sobre los orígenes de la raza aria. «Thule» era un país situado por los geógrafos grecorromanos en el más lejano norte. La sociedad fue bautizada en honor a la Ultima Thule (en latín ‘el norte más distante’), mencionada por el poeta romano Virgilio en su poema épico Eneida, que era la porción más al norte de Thule y se suele asimilar a Escandinavia. La ariosofía la designó como capital de la Hiperbórea y situaron Ultima Thule en el extremo norte cercano a Groenlandia o Islandia.
Los thulistas creían en la teoría intraterrestre. Entre sus metas, la Sociedad Thule incluyó el deseo de demostrar que la raza aria procedía de un continente perdido, quizás la Atlántida .
Actividades
La Sociedad Thule atrajo a unos 250 seguidores en Múnich y unos 1.500 en toda Baviera. Sus encuentros se celebraban a menudo en el por entonces lujoso hotel muniqués Vier Jahreszeiten (Las Cuatro Estaciones).
Los seguidores de la Sociedad Thule, como admitió el propio von Sebottendorff, estaban poco interesados en sus teorías ocultistas, y mucho en combatir a judíos (a quienes consideraban una raza inferior) y comunistas; una versión de los planes de la sociedad da cuenta de lo antedicho, en tanto se dice que sus miembros planearon secuestrar al primer ministro socialista Kurt Eisner.
Tras el establecimiento de la República Soviética de Baviera, fueron acusados de intentar infiltrarse en su gobierno y de haber intentado un golpe de Estado el 30 de abril de 1919. Durante este intento, el gobierno comunista apresó a varios miembros de la Sociedad Thule y posteriormente los ejecutó.
[editar]El semanario Münchener Beobachter
La Sociedad Thule compró un semanario local, el Münchener Beobachter (‘Observador de Múnich’), y cambió su nombre a Münchener Beobachter und Sportblatt (aproximadamente ‘Observador de Múnich e Información Deportiva’) en un intento por mejorar su circulación. El Münchener Beobachter se convertiría más adelante en el Völkischer Beobachter (‘Observador del pueblo’), el principal periódico nazi, editado por Karl Harrer.
Deutsche Arbeiterpartei
En 1919, el miembro de la Sociedad Thule Anton Drexler, que había establecido vínculos entre la Sociedad y varias organizaciones extremistas de derechas de Múnich, fundó junto con Karl Harrer el Deutsche Arbeiterpartei (DAP) o ‘Partido Alemán de los Trabajadores’. Adolf Hitler se unió a este partido en 1919. El 1 de abril de 1920, el DAP fue refundado como Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (NSDAP) o ‘Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores’ (conocido generalmente como el «Partido Nazi»).
Para entonces von Sebottendorff había abandonado la Sociedad Thule y nunca se hizo miembro del DAP o del Partido Nazi. Muchos otros miembros de la Sociedad Thule o del DAP fueron más adelante personajes prominentes de la Alemania nazi, incluyendo a Dietrich Eckart, Gottfried Feder, Hans Frank, Karl Harrer, Rudolf Hess, Alfred Rosenberg y Julius Streicher. A Dietrich Eckart, que había entrenado las habilidades de Hitler para el discurso público, le dedicó éste su libro Mi lucha. Aunque se ha afirmado comúnmente que Adolf Hitler era un miembro, no hay evidencia alguna de ello; por el contrario, sí la hay de que nunca asistió a una reunión, como lo atestigua el diario de Johannes Hering de las reuniones de la Sociedad.
Otros miembros fueron Karl Fiehler, Wilhelm Frick, Michel Frank, Heinrich Jost, Wolfgang Pongratz, Wilhelm Laforce, Johann Ott, Hans Riemann, Max Seselmann y Hans-Arnold Stadler. Dos aristócratas bien conocidos del grupo fueron la condesa Hella von Westarp, una mujer joven que actuaba de secretaria, y el príncipe Gustav von Thurn und Taxis (ambos estuvieron entre los rehenes secuestrados y ejecutados por el gobierno comunista en Múnich en 1919).
Disolución
Después de que Hitler llegase al poder, la Sociedad Thule fue una de las muchas organizaciones disueltas. Cuando von Sebottendorff volvió a Alemania y publicó un libro sobre la Sociedad Thule, Bevor Hitler kam, fue arrestado y el libro prohibido.
No obstante, se ha argumentado que algunos miembros de Thule y sus ideas fueron incorporadas al Tercer Reich. Algunas de las enseñanzas de la Sociedad Thule fueron recogidas en los libros de Alfred Rosenberg. Muchas de las ideas ocultas también encontraron el favor de Heinrich Himmler, quien como Hitler tenía un gran interés por el ocultismo .
Teorías conspiratorias
Como la sección Ahnenerbe de las SS, y debido a su pasado ocultista, la Sociedad Thule se ha convertido en el centro de muchas teorías conspirativas sobre la Alemania nazi. Tales teorías incluyen la creación de una nave espacial y de armas secretas. Debido a que el grupo ayudó a Hitler con sus habilidades de oratoria, algunos han sugerido incluso que la sociedad le concedió de alguna forma poderes mágicos que contribuyeron a su posterior éxito.
También se afirma que la Thule-Gesellschaft contaba con una psíquica llamada Maria Orsitsch, que los convenció de que la raza aria no era originaria de la tierra, sino que venía de la estrella Aldebarán en Tauro, a unos 65 años luz de distancia.
Además se ha sugerido que Vril, Thule-Gesellschaft y DHvSS se fusionaron entre sí en algún momento (quizás 1919). Se dice que en DHvSS habrían adorado a una diosa alemana de la montaña llamada Isia, así como a la piedra negra (Schwarzer Stein).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


